Entre climas, cables y diagnósticos imposibles, descubre el talento técnico que he desarrollado fuera de la oficina desde hace más de 13 años.
Talento detrás del Escritorio
Hay talentos que no se anuncian… pero se agradecen cuando más los necesitas.
Desde hace 13 años, yo, Carlos Alberto García Ovalle, del área de Mantenimiento, combino mi trabajo en la organización con un oficio que aprendí mucho antes de llegar a una oficina: el mantenimiento de climas, trabajos eléctricos y la detección de fallas.
Todo comenzó cuando estaba en la preparatoria. En un empleo de medio tiempo, acompañaba al papá de un amigo a dar mantenimiento a climas en escuelas e instalaciones. Ahí, entre herramientas, serpentines y jornadas largas, fui aprendiendo lo básico… y luego lo avanzado. No fue algo que estudiara en un aula, sino algo que aprendí directamente en el trabajo, resolviendo problemas reales.
Con el paso del tiempo entendí que el mantenimiento va mucho más allá de “enfriar bien”.
Un clima sin revisión puede generar malos olores, mayor consumo de energía e incluso problemas de salud por la acumulación de hongos.
En el caso de las instalaciones eléctricas, el riesgo puede ser mayor: fugas, cortos circuitos y accidentes.
Desde mi experiencia, lo ideal es dar mantenimiento a los climas cada 6 a 8 meses, o incluso antes cuando el uso es diario.
Cuando no se hace a tiempo, las señales no tardan en aparecer: el equipo se fuerza, el consumo de luz sube, el drenaje se tapa y el rendimiento baja. El recibo de la luz —ese que todos tememos— suele ser el primer aviso.
Viviendo en una ciudad donde el calor aprieta fuerte, mi consejo es claro: no esperar a la temporada más intensa. En esos meses, los técnicos tenemos agendas llenas, los tiempos se alargan y los costos pueden elevarse. La prevención, desde mi punto de vista, ahorra dinero, tiempo y más de un dolor de cabeza.
¿Y qué es lo que más disfruto de este trabajo? Aprender cosas nuevas. Cada diagnóstico distinto y cada falla poco común —como aquella vez que detecté tres problemas diferentes en una sola unidad— representan un reto que me ayuda a crecer como profesional. Además, claro, es una forma de generar un ingreso extra con conocimiento bien aplicado.
Para cerrar, dejo un consejo práctico y sencillo: limpiar los filtros con regularidad, mantener el clima entre 23 y 25 grados, no forzar los equipos y usar siempre material adecuado en las instalaciones eléctricas. Son pequeñas acciones que, con el tiempo, hacen una gran diferencia.
Porque a veces, el talento más valioso no está solo frente a la computadora… sino en saber cómo hacer que todo siga funcionando.
Tips para tomar mejores decisiones y evitar dolores de cabeza
Además del mantenimiento técnico, hay acciones cotidianas y decisiones informadas que ayudan a cuidar los equipos, el bolsillo y la seguridad en casa.
🔍 Infórmate antes de autorizar reparaciones
- Antes de aceptar un servicio, es válido preguntar qué se va a hacer y por qué.
- Un diagnóstico claro ayuda a distinguir entre una solución necesaria y un gasto innecesario.
🤝 Prioriza relaciones de confianza
- Contar con una persona técnica de confianza reduce el riesgo de cobros elevados o trabajos mal hechos.
- Las recomendaciones de familiares, amistades o conocidos suelen ser más confiables que servicios improvisados.
🧾 Pide claridad en costos
- Solicitar un desglose general de lo que se va a revisar o cambiar ayuda a tener mayor control.
- Evita aceptar cargos adicionales que no fueron explicados desde el inicio.
🕒 Planea, no improvises
- Atender los equipos con anticipación permite elegir mejor, sin presión por el calor o por una falla urgente.
- Las decisiones tomadas con prisa suelen ser más costosas.
⚡ Cuida lo invisible
- Aunque no siempre se ve, una instalación eléctrica en mal estado puede afectar otros aparatos del hogar.
- Revisar conexiones y evitar sobrecargas ayuda a prevenir daños en equipos electrónicos.
🏠 El buen uso también es mantenimiento
- Mantener puertas y ventanas cerradas cuando el clima está encendido mejora su eficiencia.
- Cortinas, persianas o películas solares pueden reducir la carga de trabajo del equipo.
📉 Piensa a largo plazo
- Un equipo bien cuidado dura más, consume menos energía y presenta menos fallas.
- La prevención casi siempre resulta más económica que una reparación mayor.





